Reforma Las civilizaciones nacen y evolucionan; a veces,se extinguen. Habitan el pasado como entes lejanos que cimentaron nuestras instituciones jurídicas,económicas,culturales y sociales. Document

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Las civilizaciones nacen y evolucionan; a veces,se extinguen. Habitan el pasado como entes lejanos que cimentaron nuestras instituciones jurídicas,económicas,culturales y sociales. Documentan el avance que dio sustancia a la ciencia,la tecnología y las artes. Tan decisivos fueron el Renacimiento como la máquina de vapor,la energía eléctrica y la Revolución Industrial. Vivimos el mejor momento de la historia: somos testigos del nacimiento de la primera civilización digital.
Mi hipótesis es clara. La riqueza de las naciones no se expresa sólo en kilómetros de asfalto,puentes,edificios,trenes,presas o toneladas de acero; viejos indicadores de una sociedad en transformación. Ahora se valora la velocidad de su infraestructura digital,sus redes y centros de datos,la calidad de sus datos,la madurez de sus ecosistemas digitales,la prestación eficiente de servicios y el diseño de productos digitales. La digitalización es un bien público: un tejido que articula y multiplica la productividad de la industria,el comercio y los servicios; permite el nacimiento del Estado digital y habilita los derechos de una nueva generación de ciudadanos: los derechos digitales.
Durante años,el debate sobre la digitalización estuvo dominado por una narrativa de cautela: las telecomunicaciones dan cáncer y son un monopolio; hoy,los algoritmos,la conectividad y la inteligencia artificial (IA),son un riesgo,hay falta de control y habrá desplazamiento laboral. Además,preocupa la soberanía digital y económica. Pero,al despejar mitos y temores,surge una conclusión: la transformación digital es el motor más poderoso de la civilización y de nuestra economía.
La primera capa está formada por la infraestructura digital,el 5G y los centros de datos. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo,un incremento de 10% en la penetración de la banda ancha fija puede impulsar el PIB en 3.19%,mientras que un aumento equivalente de la conectividad móvil genera un crecimiento de 1.6%. Estas cifras explican por qué la infraestructura digital debe entenderse como una política de productividad.
Esta metamorfosis comienza con políticas públicas que faciliten el despliegue de infraestructura digital; continúa con el establecimiento de centros de datos y culmina con el impulso al comercio digital,la innovación económica,la ciencia y la tecnología. ¿Para qué? Para hacer de México un país más innovador,competitivo e inclusivo,capaz de garantizar los derechos digitales de todos. Ahora debemos masificar,con rapidez,la educación en IA.
La segunda capa corresponde al software,la IA,la nube y los servicios basados en datos,capaces de elevar la productividad hasta 25%.
El efecto se extiende al mercado. El comercio electrónico reduce barreras geográficas y costes de intermediación,de modo que una pequeña o mediana empresa puede vender fuera de su territorio. Al mismo tiempo,las plataformas financieras digitales incorporan a consumidores y negocios antes invisibles para el sistema bancario y aceleran la circulación del dinero. La conectividad,por tanto,amplía mercados y crea capacidad económica. La economía digital representa más de 15.5% del producto interno bruto mundial. Sin aplicaciones,talento e innovación,la red permanece subutilizada; con ellos,se transforma en una poderosa plataforma de riqueza.
México debe leer esta evidencia como una advertencia y una oportunidad. El verdadero dividendo digital aparece cuando la infraestructura se combina con capacidades tecnológicas y una visión de largo plazo. La reinvención nacional dependerá de la capacidad institucional para convertirla en prioridad,productividad,inclusión y soberanía digital.
Renacer digitalmente significa asumir que la prosperidad del siglo XXI dependerá de lo que México sea capaz de conectar,construir y transformar. El único renacimiento posible y la única chispa para reactivar el Plan México de la presidenta Sheinbaum se sustenta en transformar a México,en un Estado Digital.